Biografía/7
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“Soy arqueólogo. Trabajé como 20 años en el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP). Trabajé con el Centro Cultural de Jayuya, fui presidente del Centro Cultural de Jayuya. Me inventé proyectos como el Museo del Cemí, en la Casa Canales. Y en el Instituto (ICP) empecé como representante de promoción cultural para la región central. Después ascendí a director del programa de promoción cultural. Más tarde fui asesor, director ejecutivo auxiliar y asesor programático general a cargo de todos los programas de la institución. Me retiré el 2001 y empecé a trabajar como arqueólogo, pues yo me había graduado también de antropología, como arqueólogo y hasta el día de hoy. Terminé un doctorado en historia en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe y cogí la maestría en el Centro de Estudios Avanzados también.”
“Esta colección que documentamos es de una fase tres o mitigación que se hizo en el sitio conocido como La Gallera. Es una parte, porque el yacimiento es bien grande. Donde está Puerto del Rey, lo que se conoce como Puerto del Rey, que es una marina privada, pues ellos iban a hacer unos tiedowns y necesitaban una mitigación. Contrataron al arqueólogo Hernán Ortiz y este servidor como arqueólogos del proyecto y estuvimos trabajando allí como por el periodo de un año. En ese año, tuvimos que incorporar a la antropóloga forense Verónica, Verónica ahora se me olvidó el apellido, pero Verónica que era la esposa de Edwin Crespo que también era el antropólogo forense y murió.”
“Verónica había trabajado con nosotros en otros proyectos como en el de Dorado Beach en una mitigación que hicimos ahí en el antiguo Hotel Dorado Beach y la incorporamos en este proyecto. Pues empezaron a aparecer enterramientos. En total aparecieron como 80 enterramientos. Algunos con vasijas en la cabeza y hasta con una concha de tortuga sobre el pecho. Eran unos enterramientos bien interesantes.”
“En ese proceso se recopiló una gran cantidad de material. Todo el material es Saladoide (300 d.C. aproximadamente). O sea, del periodo Saladoide, estamos hablando de un Saladoide temprano pero no llega a Hacienda Grande, es un poco después de Hacienda Grande hasta que llega el estilo Cuevas y el estilo Monserrate, que son los tres estilos que entendemos son parte de los Saladoides. Algunos postulan que no, pero nosotros entendemos que sí por el tipo de material. Tanto el doctor Peter Roe que es el que es maestro mío en términos de cerámica, como este servidor, entendemos que eso es lo que es ese material que se recuperó.”
“Para la cuestión de los esqueletos pues Verónica Muñoz Guevara, la doctora Verónica Muñoz Guevara se encarga de todo lo que es restos humanos. La doctora Ivonne Narganes se va a encargar de restos faunísticos. La parte de concha con la profesora Petra Camacho y la parte de cerámica este servidor. La parte de lítica, que es todo lo que es piedra, se va a encargar el doctor Jeff Walker. Todos nos dividimos el material. Cada uno va trabajando a su pasó en su sitio y posteriormente vamos a reunirnos ahora en enero para empezar a compartir información y empezar a trabajar el informe final, que es contestando las preguntas que hicimos, las preguntas de investigación que hicimos cuando comenzamos este proyecto.”
“Hay un informe primero que es el informe de final de campo donde le indicamos la cantidad de material que recogimos, las unidades que se hicieron, la estratigrafía del terreno, todo ese tipo de información. Ya se hizo ese trabajo. Ahora vamos a tratar de reconstruir, cómo era ese yacimiento. Conocemos de otros trabajos que hicieron otros arqueólogos en sitios cercanos que son parte del yacimiento, como en una iglesia, Maranatha creo que se llama, que lo hizo un arqueólogo allí. Ese trabajo y los trabajos del Doctor Antonio Curet y de otros arqueólogos. Todos esos trabajos vamos a tratar de colocarlos juntos o verlos todos en conjunto para tratar de reconstruir qué era lo que había en ese yacimiento.”
“Eso es parte del trabajo que vamos a hacer, pero nos vamos a especializar en la parte que nosotros excavamos y sacamos. Lo más interesante que hemos encontrado de este yacimiento es que Rouse y otros investigadores, Alegría, entendían que el estilo Cuevas llegaba hasta el año 600 d.C. O sea, los Saladoides llegaban hasta el año 600 d.C., como de 300 a.C. al año 600 d.C.. Sin embargo, nosotros hemos sacado fecha aquí hasta del 1100 d.C.. O sea, que este grupo permaneció ahí por más tiempo.”
“Eso mismo también lo descubrimos en Dorado Beach donde encontramos material Saladoide estilo Cueva junto con material estilo Monserrate, Saladoide también, con el material Ostionoide y que llegaban a fechas posteriores a lo que se supone que llegaran. Llegaban casi al 1100 d.C. también. Estaban en un mismo depósito, todos juntos. Por lo cual entendemos que hubo un momento de que se criollizaron y se juntaron toda esta gente para después convertirse en lo que llamamos Taíno.”
“Las dataciones son de carbono-14 y ya tenemos bastantes dataciones de ahí. Posteriormente a eso yo fui a Santo Domingo a un yacimiento donde la cerámica es muy similar a la que encontramos aquí en Ceiba. Y ese yacimiento también da fechas tardías. Así que las fechas tenemos que llevarlas más allá, ya Reniel Rodríguez Ramos había postulado algo en su libro Rethinking Puertorican Archaeology. Él había postulado algo como eso, pero Reniel lo había postulado desde el punto de vista de recoger todas las fechas de carbono que nosotros nos enviamos, nos llamábamos "quiero la fecha de carbono", y él las puso todas juntas y decía esto, "esto va mucho más allá". Pero no lo había encontrado hasta que nosotros lo encontramos en estos yacimientos. Cuando yo le dije "Reniel, lo que tú postulaste teóricamente lo encontramos nosotros físicamente en Dorado”. O sea que sí, lo que él postuló y él había intuido, intuido no, lo había hecho científicamente, científicamente lo había propuesto de esa manera, lo encontramos físicamente en Dorado.”
“Y nos está saliendo en otros lados. Muchas veces la gente también tendía encontrar una fecha y decía, o un material Taíno junto con un material Ostionoide u Ostiones junto con el Taíno y decía, "No, esto se revolcó. Pasó algo aquí pero no, esto no debe estar aquí". Y omitían esa información, pero no, esa información está bien.”
“Cuando estudiaba en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe en Viejo San Juan yo me sentaba mucho en la Placita de Hostos que queda en la entrada de Casa Blanca por allí. Me paraba allí a leer porque era una manera de sentarme en aquella placita después de almuerzo y leer allí para después entrar a las cinco a el Centro de Estudios Avanzados. Muchos turistas llegaban y me preguntaban dónde había un museo de antropología de piezas de Puerto Rico. Tenemos el Museo de las Américas que es de las Américas pero no tiene un museo de Puerto Rico. La Universidad de Puerto Rico, que tiene una gran colección, tampoco tiene. El Instituto de Cultura Puertorriqueña tenía el Museo del Indio una vez y lo cerraron para arreglarlo y nunca lo arreglaron, y así por el estilo. Solamente en Caguas en la Universidad del Turabo hay una buena colección de la cultura La Hueca que está en exposición. Es lo único que uno puede decir que está decentemente puesto para admirarlo. Así que estamos ausente de un sitio donde se expongan nuestras culturas indígenas.”
“En el Louvre, en el Louvre allá en Francia, en el catálogo de obras maestras del Louvre aparece un dujo de Puerto Rico. Entonces tú dices, “caramba allá lo admiran y aquí como que no le prestan importancia a una pieza”. Y allí dice catálogo de obras maestras y tienen una pieza de Puerto Rico y tienen piezas de diferentes países del mundo. Yo estuve hace poco en el Museo de Historia Natural en Nueva York y vi unas piezas de Puerto Rico en exhibición. Las he visto en España en exhibición. Sin embargo, en Puerto Rico no le prestan atención, cuando podrían. El Instituto de Cultura Puertorriqueña tiene una gran colección y la Universidad de Puerto Rico tiene una gran colección. Y estoy seguro de que mucha gente prestaría piezas que tengan para exponerlas en un museo de esa calidad.”
“O sea, Puerto Rico carece de ese museo y es bien importante. Si tenemos 6,000 años de historia porque nos vamos a circunscribir al último siglo de pintura o los últimos dos siglos de pintura y más nada. Aquí parece que, que no se quiere reconocer que somos una cultura milenaria, que hay muchas cosas que tenemos que podemos mostrar al mundo y que el mundo estaría interesado en conocer. Hay miles de millones de turistas culturales en todo el mundo. Yo me precio de ser uno. A mi me gusta visitar muchos lugares del mundo, de Perú, de Argentina, de México, de España, de Egipto, de cualquier parte del mundo y conocer esas culturas primitivas, civilizaciones primigenias más bien.”
“En todas las partes del mundo se han saqueado patrimonio cultural, pero a veces tenemos que estar agradecidos porque sino no se verían estas cosas. Yo primero, cuando estudiaba en la universidad, quería que repatriaran lo que se habían llevado del país, pero ahora digo, "no, déjenlo allá que ellos lo están atendiendo bien y la gente lo puede ver". Aquí no se aprecia ese tipo de gestos por los gobernantes. Nadie quiere invertir en esto. Tampoco lo ven como una fuente de ingreso porque si lo hacen y cobran, la gente entrara y pagaría lo que fuera por verlo. Aquí nada más llegan más de un millón de turistas al muelle de San Juan y el Instituto de Cultura Puertorriqueña tiene ahí el Arsenal de la Marina que puede ser una gran sala de exposiciones de lo que sea.”
“Inclusive pueden tener una sala indígena enorme y larguísima y, estoy seguro que todo el mundo pagaría por ir a verla. Como yo pago en Nueva York 65 dólares o 50 dólares por entrar a cualquier museo de allá. Lo pago en España, en Egipto y lo pago también en Perú, en México o donde fuera. O sea, que se puede sacar ingreso y mantener un museo bueno, de buena calidad. Ahora mismo las colecciones, está colección, nosotros (los arqueólogos de la excavación) las tenemos. En Dorado nosotros tenemos un almacén allí con 700 pailas de pintura llenas de materiales porque el Instituto (ICP) no quiere recibirlas.”
“Hay arqueólogos que se los llevan para la casa, algunos han muerto y los materiales desaparecen porque nadie se hace cargo de ellos cuando el deber de la Institución (ICP) es conservar y parece que no existe esa visión. O sea, no es que la gente que ha llegado a trabajar en el Instituto no la tengan. Ahora, la última persona que llegó, Carlos Ruiz Cortéz o Lebrón, no me acuerdo ahora, pues a Carlos Ruiz se le indicó que eso era una necesidad. Seguido que llegó al Instituto dijo, "Mi primer objetivo va a ser hacer un gran depósito para recoger todos los materiales arqueológicos". Van 5 años y todavía estamos esperando que se haga algo. Y tienen los espacios para hacerlo.”
“Es una tragedia en términos generales. Yo salgo de este material, lo reconozco, lo fotografiamos, hacemos un informe y no sabemos dónde va a ir a parar. Después cuando vengan otros especialistas, otras personas que quieran utilizar ese material para hacer otros estudios posteriores con el mismo material, no van a poder. Nosotros llegamos hasta cierto punto, hasta dónde llega el conocimiento de hoy. Pero otros pueden ir un poquito más allá con otros métodos modernos.”
“De hecho, en el 1854 fue que se hizo el primer museo en Puerto Rico en donde hoy es Ballajá, por el cuerpo de artillería creo que era. Sí, en donde hoy es Ballajá, en el 1854. Aquí hubo gente que trabajó muy bien, como el Doctor Agustín Stahl y otra gente, que tampoco es que llegaron los Americanos y empezaron el campo de arqueología en Puerto Rico. Había gente aquí que estaba interesada en todo ese tipo de estudio. Posteriormente los norteamericanos llegaron e hicieron un inventario de todo. Ellos hicieron inventario, no solamente hicieron inventario de la minería, hicieron de todo. Tú lo puedes encontrar con todos los estudios que hicieron.”
“Hicieron planes con la nueva colonia que tenían, Puerto Rico. Planes hasta de explotación minera que eso fue en los 1960s, hubo todo ese, todo ese estudio porque iban a hacer una gran explotación minera pero después se descubrió la fibra óptica y ya no eran tan estratégico ni tan necesario, el cobre.”
“Pero hay estudiantes en Estados Unidos y en todas partes del mundo que pueden venir a Puerto Rico pueden hacer un turismo estudiantil y arqueológico. Que puede dejar dinero aquí en término de que vengan estudiar las culturas de aquí. Y hay muchos sitios que se pueden estudiar, que todavía están vírgenes. Hay bateyes que están por todas las montañas y todo Puerto Rico. Hay un montón de lugares que no se han trabajado y yacimientos bien grandes. De hecho, yo te diría que nosotros lo que trabajamos fue como una décima parte de el yacimiento (en Puerto del Rey, en el río Demajagua). Un pedacito de un yacimiento que es diez veces más grande que lo que nosotros trabajamos.”
“Yo formo parte del Consejo de Arqueología por el interés público. Sin embargo, el consejo será despojado por el Instituto (ICP). Primero la inscribieron al Instituto de Cultura Puertorriqueña, y, tenía una oficina, tenía un director, una secretaria y empezaron a hacer ese trabajo. Después le fueron quitando recursos. Y ahora mismo no hay ni oficina, ni sitios para reunirnos, ni secretaria, no hay nada. Al consejo lo despojaron de todo, no hay nada para el consejo. Este año nos reunimos en febrero, una reunión extraordinaria porque no nos citan tampoco y se supone que nos vamos a reunir el 15 de diciembre otra vez. Una institución no puede existir dos veces al año, ni puede hacer gran cosa, si no tiene unos recursos mínimos para hacerlo.”
“El programa de arqueología se ha convertido en un programa de permisología y no de investigación, como era antes. Y ni siquiera bregan con la permisología bien porque se pasan inventando cosas para atrasarla. Aunque el arqueólogo informe que lo hizo todo, ellos dicen, “te devuelvo esto porque tiene una manchita, la manchita esta que marcaste el sitio debe ir un chispito, un centímetro más a la derecha”. Ese tipo de cosas, o hay un numerito que no es, además no hay comunicación. Tú le preguntas, "ven acá, explícame qué es lo que hay mal con este trabajo" y tampoco te contestan. Te dicen "no, léase el reglamento tal y tal". ¿Qué vieron? ¿Entiendes? Ese tipo de cosas es el Instituto (ICP) de ahora que está totalmente desconectado de la realidad arqueológica del país. No visitan ningún proyecto. Nosotros estuvimos trabajando un año en Puerto del Rey y nunca fueron a visitarnos a decirnos, "mira ¿qué están haciendo? Deja ver tu trabajo". Que era lo que se hacía antes.”
“Cuando yo trabajaba en el Instituto, estaban trabajando Maruca en Ponce, íbamos a Ponce a ver lo que están haciendo. Le preguntábamos al arqueólogo: “explícame, ¿qué tú encontraste? ¿Cuáles son los límites? ¿Cuántas unidades hiciste? ¿Cuáles son los hallazgos? Te podríamos sugerir que hagas esto otro”. O “¿en que te podemos ayudar?” Las personas que están ahí (ICP) no tienen el bagaje de conocimiento para poder trabajar bien con ese programa.”
“Te lo digo así, que quede consignado, la señora Nancy Santiago Capetillo es la directora allí, se acaba de graduar del Centro de Estudios Avanzados, nunca ha trabado una excavación y carece de todo ese bagaje que necesita y la apertura necesaria para aprender. O sea, tú tienes que tener una disposición para aprender con los arqueólogos que ya llevan mucho tiempo en el campo. Un Juan González Colón, que lleva como 40 años en esto, Hernán Ortiz. Te estoy hablando de gente que llevan más de 30 a 40 años en la profesión, que pueden aportar mucho. Pero están cerrados a, "tengo el poder y yo quiero ejercer el poder, pero no quiero...".
“Hace falta, tener esa apertura, "Mira, este, queremos ayudar." Lo que quieren es desayudar. Quieren ver cómo te chavan, quieren demostrar que tú no sirves. Cuando eso no es lo que debe prevalecer, debería prevalecer una cooperación entre toda la gente que trabaja la cultura. Y eso es lo que sentimos lo que trabajamos acá por nuestra cuenta.”
“Este libro que hicimos de Toa Alta, es para rescatar un monumento histórico. O sea, los fondos que se sacan de ahí, se van a usar para rescatar un monumento histórico que no lo puede rescatar ni la iglesia porque no tienen los chavos, ni el Instituto de Cultura, ni el gobierno porque no puede invertir en propiedades de la iglesia. Pero lo estamos haciendo como ciudadanos, no por la religión ni por católicos, sino porque un monumento histórico hay que preservarlo. Sobre todo, en eso estamos trabajando aquí.”
“El doctor Peter G. Roe viene todos los años o cada dos años, ahora por la pandemia no ha venido últimamente, pero él viene. Yo le consigo donde quedarse. Le conseguimos un estipendio para que se quede y vamos y documentamos sitios arqueológicos con él. No hay un fondo en el Instituto de Cultura ni un fondo que tu puedas solicitar. De hecho, yo lo hago más para aprender con él y por disfrutarme esto que es la arqueología, que es mi vida también. Ese tipo de cosa la estamos haciendo afuera, con instituciones sin fines de lucro y personas particulares. Pero esperamos que algún día esto cambie y se le de respeto, se le realce y la gente pueda bregar mejor. Hay mucho trabajo, a mi me han llamado para trabajos de arqueología que no puedo yo mismo. Ya yo estoy, más bien, para disfrutarme esto que estoy haciendo. Pero hay mucho trabajo en la arqueología.”
7 de diciembre de 2021
“Esta colección que documentamos es de una fase tres o mitigación que se hizo en el sitio conocido como La Gallera. Es una parte, porque el yacimiento es bien grande. Donde está Puerto del Rey, lo que se conoce como Puerto del Rey, que es una marina privada, pues ellos iban a hacer unos tiedowns y necesitaban una mitigación. Contrataron al arqueólogo Hernán Ortiz y este servidor como arqueólogos del proyecto y estuvimos trabajando allí como por el periodo de un año. En ese año, tuvimos que incorporar a la antropóloga forense Verónica, Verónica ahora se me olvidó el apellido, pero Verónica que era la esposa de Edwin Crespo que también era el antropólogo forense y murió.”
“Verónica había trabajado con nosotros en otros proyectos como en el de Dorado Beach en una mitigación que hicimos ahí en el antiguo Hotel Dorado Beach y la incorporamos en este proyecto. Pues empezaron a aparecer enterramientos. En total aparecieron como 80 enterramientos. Algunos con vasijas en la cabeza y hasta con una concha de tortuga sobre el pecho. Eran unos enterramientos bien interesantes.”
“En ese proceso se recopiló una gran cantidad de material. Todo el material es Saladoide (300 d.C. aproximadamente). O sea, del periodo Saladoide, estamos hablando de un Saladoide temprano pero no llega a Hacienda Grande, es un poco después de Hacienda Grande hasta que llega el estilo Cuevas y el estilo Monserrate, que son los tres estilos que entendemos son parte de los Saladoides. Algunos postulan que no, pero nosotros entendemos que sí por el tipo de material. Tanto el doctor Peter Roe que es el que es maestro mío en términos de cerámica, como este servidor, entendemos que eso es lo que es ese material que se recuperó.”
“Para la cuestión de los esqueletos pues Verónica Muñoz Guevara, la doctora Verónica Muñoz Guevara se encarga de todo lo que es restos humanos. La doctora Ivonne Narganes se va a encargar de restos faunísticos. La parte de concha con la profesora Petra Camacho y la parte de cerámica este servidor. La parte de lítica, que es todo lo que es piedra, se va a encargar el doctor Jeff Walker. Todos nos dividimos el material. Cada uno va trabajando a su pasó en su sitio y posteriormente vamos a reunirnos ahora en enero para empezar a compartir información y empezar a trabajar el informe final, que es contestando las preguntas que hicimos, las preguntas de investigación que hicimos cuando comenzamos este proyecto.”
“Hay un informe primero que es el informe de final de campo donde le indicamos la cantidad de material que recogimos, las unidades que se hicieron, la estratigrafía del terreno, todo ese tipo de información. Ya se hizo ese trabajo. Ahora vamos a tratar de reconstruir, cómo era ese yacimiento. Conocemos de otros trabajos que hicieron otros arqueólogos en sitios cercanos que son parte del yacimiento, como en una iglesia, Maranatha creo que se llama, que lo hizo un arqueólogo allí. Ese trabajo y los trabajos del Doctor Antonio Curet y de otros arqueólogos. Todos esos trabajos vamos a tratar de colocarlos juntos o verlos todos en conjunto para tratar de reconstruir qué era lo que había en ese yacimiento.”
“Eso es parte del trabajo que vamos a hacer, pero nos vamos a especializar en la parte que nosotros excavamos y sacamos. Lo más interesante que hemos encontrado de este yacimiento es que Rouse y otros investigadores, Alegría, entendían que el estilo Cuevas llegaba hasta el año 600 d.C. O sea, los Saladoides llegaban hasta el año 600 d.C., como de 300 a.C. al año 600 d.C.. Sin embargo, nosotros hemos sacado fecha aquí hasta del 1100 d.C.. O sea, que este grupo permaneció ahí por más tiempo.”
“Eso mismo también lo descubrimos en Dorado Beach donde encontramos material Saladoide estilo Cueva junto con material estilo Monserrate, Saladoide también, con el material Ostionoide y que llegaban a fechas posteriores a lo que se supone que llegaran. Llegaban casi al 1100 d.C. también. Estaban en un mismo depósito, todos juntos. Por lo cual entendemos que hubo un momento de que se criollizaron y se juntaron toda esta gente para después convertirse en lo que llamamos Taíno.”
“Las dataciones son de carbono-14 y ya tenemos bastantes dataciones de ahí. Posteriormente a eso yo fui a Santo Domingo a un yacimiento donde la cerámica es muy similar a la que encontramos aquí en Ceiba. Y ese yacimiento también da fechas tardías. Así que las fechas tenemos que llevarlas más allá, ya Reniel Rodríguez Ramos había postulado algo en su libro Rethinking Puertorican Archaeology. Él había postulado algo como eso, pero Reniel lo había postulado desde el punto de vista de recoger todas las fechas de carbono que nosotros nos enviamos, nos llamábamos "quiero la fecha de carbono", y él las puso todas juntas y decía esto, "esto va mucho más allá". Pero no lo había encontrado hasta que nosotros lo encontramos en estos yacimientos. Cuando yo le dije "Reniel, lo que tú postulaste teóricamente lo encontramos nosotros físicamente en Dorado”. O sea que sí, lo que él postuló y él había intuido, intuido no, lo había hecho científicamente, científicamente lo había propuesto de esa manera, lo encontramos físicamente en Dorado.”
“Y nos está saliendo en otros lados. Muchas veces la gente también tendía encontrar una fecha y decía, o un material Taíno junto con un material Ostionoide u Ostiones junto con el Taíno y decía, "No, esto se revolcó. Pasó algo aquí pero no, esto no debe estar aquí". Y omitían esa información, pero no, esa información está bien.”
“Cuando estudiaba en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe en Viejo San Juan yo me sentaba mucho en la Placita de Hostos que queda en la entrada de Casa Blanca por allí. Me paraba allí a leer porque era una manera de sentarme en aquella placita después de almuerzo y leer allí para después entrar a las cinco a el Centro de Estudios Avanzados. Muchos turistas llegaban y me preguntaban dónde había un museo de antropología de piezas de Puerto Rico. Tenemos el Museo de las Américas que es de las Américas pero no tiene un museo de Puerto Rico. La Universidad de Puerto Rico, que tiene una gran colección, tampoco tiene. El Instituto de Cultura Puertorriqueña tenía el Museo del Indio una vez y lo cerraron para arreglarlo y nunca lo arreglaron, y así por el estilo. Solamente en Caguas en la Universidad del Turabo hay una buena colección de la cultura La Hueca que está en exposición. Es lo único que uno puede decir que está decentemente puesto para admirarlo. Así que estamos ausente de un sitio donde se expongan nuestras culturas indígenas.”
“En el Louvre, en el Louvre allá en Francia, en el catálogo de obras maestras del Louvre aparece un dujo de Puerto Rico. Entonces tú dices, “caramba allá lo admiran y aquí como que no le prestan importancia a una pieza”. Y allí dice catálogo de obras maestras y tienen una pieza de Puerto Rico y tienen piezas de diferentes países del mundo. Yo estuve hace poco en el Museo de Historia Natural en Nueva York y vi unas piezas de Puerto Rico en exhibición. Las he visto en España en exhibición. Sin embargo, en Puerto Rico no le prestan atención, cuando podrían. El Instituto de Cultura Puertorriqueña tiene una gran colección y la Universidad de Puerto Rico tiene una gran colección. Y estoy seguro de que mucha gente prestaría piezas que tengan para exponerlas en un museo de esa calidad.”
“O sea, Puerto Rico carece de ese museo y es bien importante. Si tenemos 6,000 años de historia porque nos vamos a circunscribir al último siglo de pintura o los últimos dos siglos de pintura y más nada. Aquí parece que, que no se quiere reconocer que somos una cultura milenaria, que hay muchas cosas que tenemos que podemos mostrar al mundo y que el mundo estaría interesado en conocer. Hay miles de millones de turistas culturales en todo el mundo. Yo me precio de ser uno. A mi me gusta visitar muchos lugares del mundo, de Perú, de Argentina, de México, de España, de Egipto, de cualquier parte del mundo y conocer esas culturas primitivas, civilizaciones primigenias más bien.”
“En todas las partes del mundo se han saqueado patrimonio cultural, pero a veces tenemos que estar agradecidos porque sino no se verían estas cosas. Yo primero, cuando estudiaba en la universidad, quería que repatriaran lo que se habían llevado del país, pero ahora digo, "no, déjenlo allá que ellos lo están atendiendo bien y la gente lo puede ver". Aquí no se aprecia ese tipo de gestos por los gobernantes. Nadie quiere invertir en esto. Tampoco lo ven como una fuente de ingreso porque si lo hacen y cobran, la gente entrara y pagaría lo que fuera por verlo. Aquí nada más llegan más de un millón de turistas al muelle de San Juan y el Instituto de Cultura Puertorriqueña tiene ahí el Arsenal de la Marina que puede ser una gran sala de exposiciones de lo que sea.”
“Inclusive pueden tener una sala indígena enorme y larguísima y, estoy seguro que todo el mundo pagaría por ir a verla. Como yo pago en Nueva York 65 dólares o 50 dólares por entrar a cualquier museo de allá. Lo pago en España, en Egipto y lo pago también en Perú, en México o donde fuera. O sea, que se puede sacar ingreso y mantener un museo bueno, de buena calidad. Ahora mismo las colecciones, está colección, nosotros (los arqueólogos de la excavación) las tenemos. En Dorado nosotros tenemos un almacén allí con 700 pailas de pintura llenas de materiales porque el Instituto (ICP) no quiere recibirlas.”
“Hay arqueólogos que se los llevan para la casa, algunos han muerto y los materiales desaparecen porque nadie se hace cargo de ellos cuando el deber de la Institución (ICP) es conservar y parece que no existe esa visión. O sea, no es que la gente que ha llegado a trabajar en el Instituto no la tengan. Ahora, la última persona que llegó, Carlos Ruiz Cortéz o Lebrón, no me acuerdo ahora, pues a Carlos Ruiz se le indicó que eso era una necesidad. Seguido que llegó al Instituto dijo, "Mi primer objetivo va a ser hacer un gran depósito para recoger todos los materiales arqueológicos". Van 5 años y todavía estamos esperando que se haga algo. Y tienen los espacios para hacerlo.”
“Es una tragedia en términos generales. Yo salgo de este material, lo reconozco, lo fotografiamos, hacemos un informe y no sabemos dónde va a ir a parar. Después cuando vengan otros especialistas, otras personas que quieran utilizar ese material para hacer otros estudios posteriores con el mismo material, no van a poder. Nosotros llegamos hasta cierto punto, hasta dónde llega el conocimiento de hoy. Pero otros pueden ir un poquito más allá con otros métodos modernos.”
“De hecho, en el 1854 fue que se hizo el primer museo en Puerto Rico en donde hoy es Ballajá, por el cuerpo de artillería creo que era. Sí, en donde hoy es Ballajá, en el 1854. Aquí hubo gente que trabajó muy bien, como el Doctor Agustín Stahl y otra gente, que tampoco es que llegaron los Americanos y empezaron el campo de arqueología en Puerto Rico. Había gente aquí que estaba interesada en todo ese tipo de estudio. Posteriormente los norteamericanos llegaron e hicieron un inventario de todo. Ellos hicieron inventario, no solamente hicieron inventario de la minería, hicieron de todo. Tú lo puedes encontrar con todos los estudios que hicieron.”
“Hicieron planes con la nueva colonia que tenían, Puerto Rico. Planes hasta de explotación minera que eso fue en los 1960s, hubo todo ese, todo ese estudio porque iban a hacer una gran explotación minera pero después se descubrió la fibra óptica y ya no eran tan estratégico ni tan necesario, el cobre.”
“Pero hay estudiantes en Estados Unidos y en todas partes del mundo que pueden venir a Puerto Rico pueden hacer un turismo estudiantil y arqueológico. Que puede dejar dinero aquí en término de que vengan estudiar las culturas de aquí. Y hay muchos sitios que se pueden estudiar, que todavía están vírgenes. Hay bateyes que están por todas las montañas y todo Puerto Rico. Hay un montón de lugares que no se han trabajado y yacimientos bien grandes. De hecho, yo te diría que nosotros lo que trabajamos fue como una décima parte de el yacimiento (en Puerto del Rey, en el río Demajagua). Un pedacito de un yacimiento que es diez veces más grande que lo que nosotros trabajamos.”
“Yo formo parte del Consejo de Arqueología por el interés público. Sin embargo, el consejo será despojado por el Instituto (ICP). Primero la inscribieron al Instituto de Cultura Puertorriqueña, y, tenía una oficina, tenía un director, una secretaria y empezaron a hacer ese trabajo. Después le fueron quitando recursos. Y ahora mismo no hay ni oficina, ni sitios para reunirnos, ni secretaria, no hay nada. Al consejo lo despojaron de todo, no hay nada para el consejo. Este año nos reunimos en febrero, una reunión extraordinaria porque no nos citan tampoco y se supone que nos vamos a reunir el 15 de diciembre otra vez. Una institución no puede existir dos veces al año, ni puede hacer gran cosa, si no tiene unos recursos mínimos para hacerlo.”
“El programa de arqueología se ha convertido en un programa de permisología y no de investigación, como era antes. Y ni siquiera bregan con la permisología bien porque se pasan inventando cosas para atrasarla. Aunque el arqueólogo informe que lo hizo todo, ellos dicen, “te devuelvo esto porque tiene una manchita, la manchita esta que marcaste el sitio debe ir un chispito, un centímetro más a la derecha”. Ese tipo de cosas, o hay un numerito que no es, además no hay comunicación. Tú le preguntas, "ven acá, explícame qué es lo que hay mal con este trabajo" y tampoco te contestan. Te dicen "no, léase el reglamento tal y tal". ¿Qué vieron? ¿Entiendes? Ese tipo de cosas es el Instituto (ICP) de ahora que está totalmente desconectado de la realidad arqueológica del país. No visitan ningún proyecto. Nosotros estuvimos trabajando un año en Puerto del Rey y nunca fueron a visitarnos a decirnos, "mira ¿qué están haciendo? Deja ver tu trabajo". Que era lo que se hacía antes.”
“Cuando yo trabajaba en el Instituto, estaban trabajando Maruca en Ponce, íbamos a Ponce a ver lo que están haciendo. Le preguntábamos al arqueólogo: “explícame, ¿qué tú encontraste? ¿Cuáles son los límites? ¿Cuántas unidades hiciste? ¿Cuáles son los hallazgos? Te podríamos sugerir que hagas esto otro”. O “¿en que te podemos ayudar?” Las personas que están ahí (ICP) no tienen el bagaje de conocimiento para poder trabajar bien con ese programa.”
“Te lo digo así, que quede consignado, la señora Nancy Santiago Capetillo es la directora allí, se acaba de graduar del Centro de Estudios Avanzados, nunca ha trabado una excavación y carece de todo ese bagaje que necesita y la apertura necesaria para aprender. O sea, tú tienes que tener una disposición para aprender con los arqueólogos que ya llevan mucho tiempo en el campo. Un Juan González Colón, que lleva como 40 años en esto, Hernán Ortiz. Te estoy hablando de gente que llevan más de 30 a 40 años en la profesión, que pueden aportar mucho. Pero están cerrados a, "tengo el poder y yo quiero ejercer el poder, pero no quiero...".
“Hace falta, tener esa apertura, "Mira, este, queremos ayudar." Lo que quieren es desayudar. Quieren ver cómo te chavan, quieren demostrar que tú no sirves. Cuando eso no es lo que debe prevalecer, debería prevalecer una cooperación entre toda la gente que trabaja la cultura. Y eso es lo que sentimos lo que trabajamos acá por nuestra cuenta.”
“Este libro que hicimos de Toa Alta, es para rescatar un monumento histórico. O sea, los fondos que se sacan de ahí, se van a usar para rescatar un monumento histórico que no lo puede rescatar ni la iglesia porque no tienen los chavos, ni el Instituto de Cultura, ni el gobierno porque no puede invertir en propiedades de la iglesia. Pero lo estamos haciendo como ciudadanos, no por la religión ni por católicos, sino porque un monumento histórico hay que preservarlo. Sobre todo, en eso estamos trabajando aquí.”
“El doctor Peter G. Roe viene todos los años o cada dos años, ahora por la pandemia no ha venido últimamente, pero él viene. Yo le consigo donde quedarse. Le conseguimos un estipendio para que se quede y vamos y documentamos sitios arqueológicos con él. No hay un fondo en el Instituto de Cultura ni un fondo que tu puedas solicitar. De hecho, yo lo hago más para aprender con él y por disfrutarme esto que es la arqueología, que es mi vida también. Ese tipo de cosa la estamos haciendo afuera, con instituciones sin fines de lucro y personas particulares. Pero esperamos que algún día esto cambie y se le de respeto, se le realce y la gente pueda bregar mejor. Hay mucho trabajo, a mi me han llamado para trabajos de arqueología que no puedo yo mismo. Ya yo estoy, más bien, para disfrutarme esto que estoy haciendo. Pero hay mucho trabajo en la arqueología.”
7 de diciembre de 2021